Condiciones extremas complican la contención del fuego
El sur de California enfrenta una nueva ola de incendios forestales que han causado estragos en la región, impulsados por condiciones meteorológicas extremas. Ráfagas de viento de hasta 80 kilómetros por hora y una humedad extremadamente baja han dificultado los esfuerzos de contención de los bomberos, quienes trabajan intensamente para evitar una mayor propagación de las llamas.
El avance del incendio Hughes
Uno de los incendios más recientes, denominado incendio Hughes, inició el miércoles por la mañana y rápidamente se extendió, consumiendo cerca de 41 kilómetros cuadrados de árboles y matorrales en las cercanías del lago Castaic. La emergencia ha obligado a evacuar a más de 30 mil personas, incluyendo residentes, personal de centros penitenciarios, estudiantes y maestros. Hasta el momento, los bomberos solo han logrado contener un 14% del perímetro del fuego.
Condiciones meteorológicas desafiantes
El clima ha sido un factor determinante en la propagación de los incendios. Los fuertes vientos y la baja humedad han dificultado las labores de contención, aunque se prevé que los vientos disminuyan en los próximos días, lo que podría favorecer las labores de extinción.
Nuevos incendios en San Diego y Ventura
Además del incendio Hughes, nuevos focos de fuego han surgido en los condados de San Diego y Ventura. En San Diego, dos incendios estallaron este jueves, provocando evacuaciones temporales en zonas como La Jolla y Otay Mountain Wilderness. En Ventura, el incendio Laguna obligó a evacuar la Universidad Estatal de California en Channel Islands, aunque posteriormente la orden de evacuación se redujo a una advertencia.
Impacto y respuesta gubernamental
Los incendios han dejado daños significativos, con pérdidas aseguradas estimadas en al menos 28 mil millones de dólares. Ante esta situación, las autoridades locales y estatales han intensificado los esfuerzos para brindar apoyo a las comunidades afectadas.
En respuesta a la crisis, el Congreso estatal ha aprobado un paquete de ayuda contra incendios de más de 2 mil 500 millones de dólares, destinado a la recuperación de las áreas damnificadas y la implementación de medidas de prevención para futuros incendios.

