Miles de aspirantes a la UNAM se preparan para un nuevo examen presencial tras irregularidades en prueba digital
Después de las controversias generadas por el examen digital de ingreso, la UNAM ha implementado un nuevo examen presencial de control, otorgando a los aspirantes una segunda oportunidad de acceso a un lugar en la universidad.
El examen se llevará a cabo en las instalaciones de la máxima casa de estudios, donde miles de jóvenes están ansiosos por demostrar sus habilidades tras el proceso irregular que dejó a muchos fuera. La decisión se deriva de un alza inusual en los puntajes del examen anterior, lo que ha renovado la competencia entre los aspirantes.
Uno de ellos es Saúl Martínez, quien obtuvo 98 aciertos en su tercer intento, pero se quedó corto ante un corte de 108 puntos. Ahora, con el nuevo examen, su objetivo es alcanzar los 120 aciertos. “Estuve nervioso, pero también emocionado por tener otra oportunidad”, comenta sobre su preparación.
Saúl reflexiona sobre la experiencia no solo como un desafío académico, sino también personal, y reconoce que la incertidumbre reina entre los alumnos. “He tenido que volver a repasar mis guías y enfocarme en mejorar. No quiero dejar nada al azar esta vez”, añade.
Orión Juda, otro aspirante, también busca revalidar su compromiso. Después de un esfuerzo considerable que resultó en 115 aciertos, la nueva prueba le representa el reto de demostrar su preparación. “Siento que tengo que dar el mejor examen de mi vida”, comparte. A pesar de la presión, la idea de poder ingresar a la carrera de Médico Cirujano le ofrece una dosis de motivación. “No pienso rendirme porque sé lo que he luchado por esto”, afirma.
Los jóvenes han manifestado su deseo de un examen que premie el esfuerzo y la ética. “Cada lugar en la universidad debería depender del mérito, no de ventajas injustas”, sostiene Orión, reflejando la frustración por las irregularidades detectadas anteriormente.
Como estos jóvenes, miles de aspirantes se preparan para demostrar su preparación y anhelan superar los retos que la UNAM les impone, en un contexto donde la competencia es más intensa que nunca. La nueva prueba representa no solo un retorno a la tradición, sino una oportunidad para rectificar el camino hacia su futuro académico.

