Tres policías de Tamaulipas enfrentan una investigación por la muerte de Aranza Aidelany, una niña de siete años, durante un operativo el 29 de octubre. El suceso ocurrió en Matamoros, donde los agentes de la Guardia Estatal intentaban capturar a Axel Alfredo Cárdenas Rodríguez, un presunto integrante del Cártel del Golfo.
El secretario de Seguridad Pública estatal, Carlos Pancardo Escudero, confirmó que los agentes mantienen sus funciones mientras la Fiscalía General de Justicia continúa indagando. No hay detenidos hasta el momento, pero según Pancardo, están dispuestos a cooperar con la justicia si se determina la responsabilidad de sus elementos.
La investigación gira en torno al origen del disparo que mató a Aranza. Se presume que podría haber partido del helicóptero de la Guardia Estatal, que estaba involucrado en el operativo. Durante el mismo incidente, su madre, Claudia Pardo García, recibió un disparo que la dejó con lesiones severas en la rodilla.
La tragedia ocurrió cuando madre e hija viajaban por la carretera Matamoros-Reynosa. Al advertir que un helicóptero les seguía, tomaron un camino alternativo, momento en que se produjeron los disparos. Claudia, al ser interrogada, afirmó que lo primero que escuchó fueron varios disparos antes de caer herida.
Pancardo describió el operativo como un intento legítimo de combatir la delincuencia y recalcó que la Secretaría está colaborando plenamente con la Fiscalía. La investigación busca esclarecer los detalles del tiroteo que terminó con la vida de una menor y afectó gravemente a su madre, mientras especialistas examinan si las acciones de los policías cumplieron con los protocolos de seguridad.

