12 votos a favor y seis en contra: comisiones del Senado aprueban vetar a aspirantes con doble nacionalidad.
El dictamen reforma la Constitución para exigir nacionalidad única a candidatos a Presidente, gobernaciones y Jefatura de CDMX.
Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos Primera avalaron la enmienda que modifica los artículos 82, 116 y 122.
Con 12 votos a favor y seis en contra en la primera comisión, y 11 a favor contra tres en la segunda, el dictamen pasó en lo general y particular.
La reforma establece que quienes aspiren a la Presidencia, gubernaturas o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán ser mexicanos por nacimiento y no poseer otra nacionalidad.
En caso de tenerla, deberán renunciar antes de registrarse como candidatos, según los términos que señale la ley.
El texto también prohíbe adquirir o invocar otra nacionalidad durante el ejercicio del cargo, así como usar pasaporte o documentos extranjeros.
“La esencia es garantizar la soberanía nacional”, afirmó el senador Alejandro González Yáñez, del PT, al definir los cambios como “soberanistas”.
El presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, insistió en que no se pone en duda el patriotismo de los migrantes.
“No es una restricción de derechos, sino un requisito de elegibilidad”, sostuvo.
Morena justificó la reforma como medida urgente ante presiones de gobiernos extranjeros.
“Debemos defender nuestra soberanía”, agregó el senador Saúl Monreal Ávila.
En contraste, el PAN calificó la iniciativa como una regresión en derechos humanos y se negó a acompañar el dictamen.
“Esto vulnera el principio de progresividad constitucional”, advirtió Marko Cortés Mendoza.
La bancada del PRI también rechazó la reforma, al considerar que restringe derechos de connacionales que han aportado al país.
“Estamos en contra de cualquier limitación a los migrantes”, coincidió la senadora Claudia Anaya Mota.
El próximo paso será la discusión y votación en el pleno del Senado, donde se definirá si la reforma avanza al análisis de la Cámara de Diputados.
La enmienda deberá trasmitirse al Ejecutivo para su promulgación y posterior publicación en el Diario Oficial de la Federación.

