Bajada: La Profepa trasladó al tigrillo a Pachuca para su recuperación.
Juraban tener un perro, escondían una cachorra de tigrillo.
Agentes de la Profepa la aseguraron este martes en Tecpaco, Hidalgo.
Personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) encontró al ejemplar tras un reporte en redes sociales que alertó sobre su presencia en un domicilio particular.
En la inspección, los ocupantes no acreditaron la procedencia legal ni acreditaron un Plan de Manejo autorizado para su cuidado.
La cría, de apenas semanas de edad, es considerada “especie protegida”, advirtió Profepa.
“El tigrillo no puede mantenerse en cautiverio sin autorización federal”, explicó Roberto Cuevas, delegado de la Profepa en Hidalgo.
Sin documentación válida, los agentes trasladaron a la cachorra a la Unidad de Rescate de Fauna Silvestre en Pachuca, donde veterinarios evaluarán su estado de salud y comportamiento.
El objetivo es determinar si recupera las habilidades necesarias para su futura liberación en su hábitat natural.
La posesión ilegal de especies silvestres puede ameritar sanciones según el artículo 420 del Código Penal Federal, que establece multas y hasta seis años de prisión.
La autoridad recordó que cualquier tenencia sin permiso constituye un delito federal.
Profepa reiteró el llamado a la población para reportar avistamientos de fauna silvestre y abstenerse de capturar animales protegidos.
Las denuncias anónimas al 800 71 00 800 o en redes oficiales permiten actuar con rapidez y preservar la biodiversidad nacional.

