“A mayor responsabilidad pública, mayores obligaciones”.
El embajador de México en EE. UU. defendió en Washington la reforma contra la doble nacionalidad, aprobada en el Senado este martes.
Roberto Lazzeri subrayó que la iniciativa no cuestiona la doble nacionalidad, sino los requisitos para ejercer altos cargos.
“La doble nacionalidad no está en discusión. Lo que se discute son las obligaciones particulares de quienes asumen las más altas responsabilidades públicas del país”, afirmó el diplomático.
La reforma, enviada ahora a los congresos estatales, prohíbe a quienes tengan otra ciudadanía ocupar puestos como secretario de Estado, embajador o gobernador. El Senado aprobó el dictamen con 64 votos a favor y 45 en contra.
Lazzeri recordó que México ya impone restricciones similares en el servicio exterior: “La ley exige ser mexicano por nacimiento y no tener otra nacionalidad para ejercer como embajador o cónsul general”. Señaló que diversas naciones siguen el mismo principio.
Ante críticas de mexicanos en el extranjero, especialmente en Estados Unidos, que acusaron pérdida de derechos, el embajador aclaró que la reforma extiende un criterio de obligatoria adhesión nacional a cargos estratégicos. “Quien voluntariamente decida asumirlos deberá cumplir los requisitos de nacionalidad que establezca la Constitución”, dijo.
Analistas políticos advierten que la norma podría reducir el pool de candidatos y complicar designaciones en puestos diplomáticos y administrativos. Además, estiman que la discusión girará ahora en torno al alcance de las excepciones y la definición precisa de “altas responsabilidades”.
El dictamen pasará por los congresos de las 32 entidades antes de regresar al Senado para su promulgación. El presidente tiene la última palabra para publicarlo en el Diario Oficial de la Federación, donde entraría en vigor 90 días después de su publicación.

