Descarrilamiento en Naco desata acusaciones de negligencia y riesgo químico
Expertos critican falta de acción tras el derrame de hidrosulfuro de sodio en Sonora
El reciente descarrilamiento de un tren en Naco, Sonora, ha desatado graves acusaciones de negligencia hacia el consorcio Ferromex y las autoridades ambientales, después de un derrame significativo de hidrosulfuro de sodio. A 12 días del incidente, se denuncia la falta de información sobre el impacto del derrame en la salud pública y el medio ambiente.
Antonio Romo Paz, profesor e investigador de la Universidad de Sonora, sostiene que el consorcio ha incumplido con los protocolos establecidos por la ONU para el manejo de emergencias en casos de contaminación química. “El tiempo para obtener resultados de las muestras es de máximo 48 horas; la falta de información es inaceptable”, señaló.
El profesor indicó que Ferromex debería haber comunicado rápidamente a Protección Civil para delimitar un área de riesgo y proteger a la población. Aseguró que al menos seis personas han sido afectadas por el incidente, incluyendo a Luis Arturo Ozuna Vázquez, un paciente en estado crítico que requiere atención urgente. Su familia ha clamado por ayuda, mientras el afectado permanece ignorado por la empresa.
La comunidad cercana al accidente, como el Ejido Cuauhtémoc, ha reportado sentir un olor a huevo podrido, un indicativo del derrame. Según Romo Paz, la exposición a este tipo de químicos puede provocar graves consecuencias en la salud, y la ausencia de respuesta adecuada por parte de las autoridades y la empresa aumenta el riesgo para los habitantes de la región.
Este caso ha creado un llamado urgente a las autoridades sanitarias y ambientales, quienes deben actuar de inmediato para analizar la situación. La ProFEPA ya ha anunciado que se ordenará una remediación y reparación del daño, sin embargo, tanto la comunidad como los especialistas exigen respuestas y acciones concretas para garantizar la seguridad de los afectados.

