Con más de dos décadas dedicadas al servicio público, María de Lourdes Puente Vizcarra toma las riendas de la Delegación de Programas Sociales en Tamaulipas, una encomienda que llega tras un recorrido consistente por el desarrollo social, la vinculación institucional y la atención ciudadana en los tres órdenes de gobierno.
La trayectoria de Puente Vizcarra está marcada por su cercanía con la operación de programas sociales. En el Sistema DIF Tamaulipas estuvo al frente de la Subdirección de Enlace Voluntariado, área desde la que articuló redes de voluntariado y programas de asistencia social y comunitaria en coordinación con dependencias de gobierno, el sector privado y organizaciones de la sociedad civil.
Antes de esa encomienda, ocupó la Subgerencia del Programa de Abasto Social de Leche en Tamaulipas, dentro de Liconsa, donde encabezó su operación estatal y trabajó de la mano con autoridades y personal comunitario para garantizar la continuidad del servicio a las familias beneficiarias.
Su experiencia en el ámbito municipal también es amplia: en el Ayuntamiento de Altamira dirigió la atención a la ciudadanía y estuvo a cargo de la evaluación y control del padrón social, incluida la operación del Programa Único de Beneficiarios en Línea (PUBnet) como enlace con el Gobierno del Estado. En ese mismo municipio impulsó, además, la vinculación con el sector portuario para atraer inversión y desarrollo económico regional.
Su trabajo institucional se complementa con un paso por el Poder Legislativo estatal, donde se desempeñó como asesora técnica y gestora, dando seguimiento a las demandas ciudadanas de un distrito ante distintas dependencias de gobierno.
En lo académico, es Ingeniera Eléctrica y maestra en Gestión Administrativa por el Instituto Tecnológico de Ciudad Madero, y actualmente concluye una Maestría en Evaluación de Políticas Públicas por IEXE Universidad. Entre sus reconocimientos destacan un Doctorado Honoris Causa del Instituto Mexicano de Estudios Profesionales y Posgrado y la Escultura del Ángel de la Independencia de México, otorgada por la Fundación Isve Guerrero por su labor social y humanitaria.
Al frente de la Delegación de Programas Sociales, su reto será capitalizar esa experiencia para ampliar la cobertura y el impacto de los programas sociales entre las familias tamaulipecas que más lo necesitan.

